martes, 1 de octubre de 2013

Cinco pasos para conseguir nuevos clientes de traducción

Tras una pequeña encuesta de opinión entre mis seguidores en Twitter, en la que proponía varias opciones para mi próxima entrada, esta ha sido, casi por unanimidad, la opción ganadora. Y es que, ¿a quién no le interesa conocer algunos trucos y consejos para tener más éxito como traductor? En esta entrada he reunido algunos consejos básicos sobre cómo convencer a un cliente, ya sea agencia o cliente directo, de que contrate nuestros servicios de traducción. Siempre desde mi propia experiencia tanto de traductora como de intermediario.

1. Saber qué busca el cliente de traducción

Para empezar, nunca está de más plantearse qué es lo que busca un cliente de servicios de traducción. En este caso, lo enfocaremos tanto en clientes directos habituados a contratar servicios de traducción como en intermediarios, es decir, las agencias de traducción, pero solo en aquellas agencias de traducción para las que nos interesa trabajar. Eso significa que descartaremos a esas agencias cuyo criterio principal es el precio, no la calidad (sois libres de trabajar para las agencias que vosotros queráis, pero ateneos a las consecuencias si elegís los clientes que no os convienen). Tampoco vamos a centrarnos en clientes directos que desconozcan el mundo de la traducción, más que nada porque ni ellos saben lo que están buscando. Ante todo, un buen cliente de traducción busca traductores que le aporten confianza para sus proyectos y mucha profesionalidad. A eso ayuda un buen CV y una buena carta de presentación, un dominio propio, perfiles profesionales completos en redes de traductores y unas tarifas acordes con la profesionalidad que se quiere trasmitir (sí, eso significa que una tarifa baja no solo no ayuda, sino que incluso perjudica: a nadie le inspira confianza un traductor con veinte años de experiencia que cobra cuatro o cinco céntimos por palabra en traducciones técnicas). Ahora bien, ¿cómo conseguir que nuestra solicitud de colaboración llame la atención entre los cientos de ofertas de traductores en nuestra misma combinación lingüística?

2. Redactar un buen currículum y una impecable carta de presentación

Cuando cuentas con un montón de años de experiencia y has trabajado en cientos de proyectos, lo tienes todo a tu favor y prácticamente no necesitas grandes esfuerzos para poder conseguir nuevos clientes, ya que tu propia experiencia es tu mayor valor. En estos casos, la mayor preocupación de los traductores suele ser buscar clientes que acepten pagar mayores tarifas. Pero no es eso lo que vamos a tratar aquí. El verdadero problema lo tienen los que están empezando, que se encuentran con el círculo vicioso de la falta de clientes por falta de experiencia y la falta de experiencia por falta de clientes. En este caso, hay que echar toda la carne en el asador e intentar llamar la atención de cliente por algo más que por nuestra escasa experiencia.  Y, para ello, nuestra solicitud de colaboración debe ser impecable.

El currículum vítae y la carta de presentación son lo primero en lo que se va a fijar el cliente. De hecho, lo primero de verdad es la carta de presentación, normalmente en forma de correo electrónico con el que nos pondremos en contacto con la agencia con la que deseamos colaborar. Si tu carta de presentación no llama la atención, el cliente ni se dignará en abrir tu currículum. En esta entrada puedes encontrar algunos consejos sobre cómo redactar una carta de presentación efectiva. Si tu carta de presentación muestra que eres el perfil que el cliente está buscando, entonces abrirán tu currículum vítae. Y es ahí cuando puedes captarlos o perderlos para siempre. Si al abrir tu currículum se encuentran con un documento que llame la atención, ya solo por eso vas a tener más puntos que aquellos que envíen un currículum de texto sin formato. Utiliza tu logotipo, tus colores de marca (¿todavía no tienes?), selecciona y organiza la información de forma que todo quede claro en un primer vistazo. Da una imagen profesional pero a la vez dinámica y moderna. En esta entrada doy más detalles acerca de cómo diseñar un currículum efectivo.

3. Adaptar tu solicitud

Ahora bien, no todo está ganado tras haber redactado estos dos documentos. Un paso muy importante para ofrecer tus servicios de traducción a un determinado cliente o proyecto es adaptar tu solicitud. Esto significa que, dependiendo de el tipo de proyecto de traducción que quieras solicitar o el tipo de cliente al que vayas a enviar tu oferta de colaboración, tendrás que enviar una carta de presentación y un currículum vítae distintos. La carta de presentación es mucho más fácil de adaptar al momento, pero este no es el caso de CV. Por ello, lo más recomendable es disponer de varios currículos para tus distintos campos de especialidad, además de uno general para casos en los que no se solicite un proyecto en concreto. Con un currículum especializado en un único campo darás la impresión al cliente de que te dedicas a tiempo completo a esa única especialidad y que cuentas con amplios conocimientos y experiencia en ese ámbito. Ahora bien, esto puede tener sus pros y sus contras, ya que enviando un currículum muy especializado estás descartando automáticamente proyectos en otras especialidades que os puedan llegar del mismo cliente. En mi caso, recuerdo haber mandado mi solicitud de colaboración para un proyecto de traducción en el ámbito deportivo y, gracias a que envié mi currículum completo, el cliente comprobó que mi especialidad principal era la traducción de marketing y me asignó un proyecto incluso mejor en el ámbito publicitario. Por ello, si decidís enviar un currículum de una única especialidad, que sea para clientes que sepáis que no van a tener necesidades de traducción en otra especialidad (por ejemplo, una agencia que solo se dedique a las traducciones técnicas, un despacho de abogados, un estudio de doblaje, una editorial de arte o una revista de medicina).

4. Mostrar tu valor añadido

Todo esto puede servirnos para que, en un proceso de selección, nuestra solicitud no pase automáticamente a la papelera de reciclaje, pero, ¿qué es lo que hace que, finalmente, un cliente se decante por nosotros y no por otro? ¿Qué es lo que lleva a que nos elijan a nosotros frente a alguien con más años de experiencia? Pues bien, es posible que los demás no tengan algo que nosotros sí tenemos (o que, simplemente, ellos también lo tengan pero no lo digan): es lo que se llama el valor añadido. ¿Qué te hace a ti especial con respecto a los demás? Vale, puede que no tengas muchísima experiencia en la traducción, pero si practicas el golf a nivel semiprofesional, ¿hay alguien mejor que tú para una traducción sobre golf? Si has trabajado de programador durante dos años, ¿no deberías tener ventaja en las traducciones de informática? Además, seguro que tienes muchas otras capacidades en las que debes hacer énfasis. ¿Entregas siempre tus traducciones a tiempo? ¿Estás orgulloso de mantener una magnífica comunicación con los clientes? ¿Todo el mundo alaba la naturalidad de tu estilo? ¿Conoces a la perfección la jerga de un determinado ámbito? Pues, entonces, ¡dilo! Garantiza a tu cliente que, en esos aspectos, no va a haber nadie mejor que tú. Y ya, si tienes la suerte de contar con experiencia en una especialidad determinada, no te cortes y presume de ella: clientes para los que has trabajado, proyectos concretos a los que te hayas dedicado, tipos de documentos en los que tienes experiencia. Todo esto ayudará a que el cliente se decante por ti: puede que no seas el mejor traductor del mundo (aunque si lo eres, tampoco viene nada mal), pero no hace falta con tal de que seas el que mejor sabe promocionarse.

5. Trabajo... y paciencia

Pero, recuerda: si en un principio todos tus esfuerzos no dan resultado, no te vengas abajo ni pienses que lo estás haciendo todo mal o que, simplemente, no vales. Para que los esfuerzos den sus frutos hay que esperar mucho y tener mucha paciencia, porque nada en este mundo es instantáneo. No te deprimas porque veas (o te hagan creer) que a todo el mundo le va mejor que a ti, porque es muy probable que no sea cierto. Todo esfuerzo acaba dando resultado, así que recuerda: con trabajo y paciencia, todo se consigue.

9 comentarios:

  1. ¡Me apunto todo lo que has puesto en esta entrada! :)
    Todavía estudiante y con un currículum prácticamente vacío, estas son sin duda cosas a tener en cuenta a la hora de buscarse la vida en esta profesión; sobre todo me ha llamado la atención la cuestión de enfatizar aquello en que somos buenos, junto con la idea de tener varias versiones de tu currículum, ¡nunca se sabe y hay que estar siempre preparado, jaja!
    ¡Un saludo!

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    1. Gracias por tu comentario, Ainara :-) . Espero que, cuando acabes la carrera, algunas de estas humildes sugerencias puedan resultarte útiles para encontrar tu huequecito en el mercado de la traducción.

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  2. Sara,
    Estoy muy agradecido por lo que has escrito en este post de blog. Gracias por compartir tus conocimientos sobre todo esto.

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  5. ¡Hola Sara! Quiero agradecerte por compartir tu experiencia, enriquece muchísimo a la mía,
    mis mejores deseos para vos :)

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    1. Muchas gracias a ti por tus comentarios. Me alegro mucho de que esta entrada te haya resultado útil :-)

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  6. Alentadoras palabras... Estoy intentando generar más clientes y a decir verdad a la fecha nunca he hecho alarde de mis conocimientos en diversas áreas. Ser humilde al "venderse" no ayudará a conseguir el cliente.

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  7. Hola Sara! Acabo de terminar la carrera de traducción y estoy empezando como freelance ahora. Tu entrada es muy alentadora y me va a ser muy útil gracias de verdad! :)

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